José Luis Jara
En el debate que protagonizaron los candidatos a presidente estatal del PRD, los mismos aspirantes se encargaron de mostrar el cobre de cada una de las tribus que existen en este partido.
Las denuncias fueron elocuentes:
La que más se mencionó, porque el asunto estaba como pan recién salido del horno, fue el caso del voto de la regidora del PRD, Dorotea Razcón Gámzéz, para darle luz verde a la construcción del proyecto cultural Musas en el Parque Villa de Seris.
Entre la gente que asistió al debate se señaló que quien se encuentra detrás de este voto de Dorotea es el mismo Diablo Millán.
Fue un duro golpe a los ciudadanos que se vienen manifestando por la defensa de este pulmón de la ciudad.
Se cuestionó el famoso caso del voto de los diputados del PRD, con excepción de Petra Santos, a favor del Plan Sonora Proyecta, que es interpretado como una sumisión de la legislatura del sol azteca hacia el gobierno de José Eduardo Robinson Bours.
Las acusaciones se explayaron como si fuera semana santa: Al jefe de la tribu de los Diablos, el diputado Reynaldo Millán, lo sacaron a flote por su complicidad gubernamental. No sólo ha sido el PSP, también se encuentra el programa Pasos, donde salió a relucir que los primeros que se pusieron la camisa roja fueron los diablos, empezando con su hermano, quienes son promotores de esta idea boursista. Obviamente, la acusación no era por el simple trabajo, sino por los recursos que han logrado manejar para beneficio de su gente.
A los diputados, encabezados por los diablos (Reynaldo Millán y Juan Manuel Sauceda), se les cuestionó el uso de programas de gobierno, la entrega de despensas gubernamentales para manejar recursos y utilizar a la gente políticamente.
Esa denuncia salió a relucir en las elecciones que celebraron los perredistas en Sonora, donde ganó el candidato de la tribu de los Diablos, Jesús Bustamante Machado. Se acusó a la diputada Petra Santos de entregar despensas en San Luis Río Colorado, a Jesús Bustamante porque la regidora perredista Dorotea Razcón utilizó despensas para apoyarlo en la Costa de Hermosillo. A José Celaya se le ventiló también el uso de este recurso con apoyo del presidente municipal de Santa Ana. Todos se rascaron con sus uñas. Y muchas de ellas estaban muy largas.
La marca del Diablo
A principios de este año se publicó en Dossier Politico una evidencia de la marca de Reynaldo Millán: la propiedad de un rancho del legislador y jefe del grupo de los diablos.
Esto salió a relucir en un artículo publicado acerca de un supuesto mal uso de una máquina caterpila. Se dijo que el Diablo Millán estaba usufructuando ese tractor en un rancho que compró. No se dijo el rumbo y su nombre, pero por señalamientos de perredistas, se encuentra rumbo a la carretera de Hermosillo a Sahuaripa, dando vuelta por el camino que llega hasta Tecoripa.
El caso es que Reynaldo Millán no tenía este rancho antes de ser diputado. Hoy lo tiene y la pregunta es ¿de dónde se hizo mulas el diablo?
La principal respuesta sospechosa que se manifiesta al interior del PRD, es por los recursos que recibe por su colaboración con el gobierno de Bours, este hecho marca una diferencia en la política perredista: ya no esperan concluir su mandato los diputados plurinominales, como lo hicieron los legisladores anteriores, para recibir y utilizar los beneficios del gobierno en turno, por los favores otorgados.
La interlocución con el gobierno
El fondo de la crisis del PRD es el pleito entre las tribus. Pero la causa fundamental de este pleito irreconciliable es la pugna por ser el interlocutor de este partido, con el gobierno del estado. Ello ha significado favores, recursos y sobre todo, un cambio de vida para los perredistas que han ocupado estos cargos y que son las cabezas de las diferentes tribus.
Los principales actores de estas pugnas, vienen desde Clemente Ávila Godoy, pasando por la pugna entre Carlos Navarro López y Juan Manuel Ávila Félix, y llega hasta la actualidad donde el grupo de Nueva Izquierda se encuentra dividida entre los Diablos y los “Navarros”.
Las negociaciones del PSP
Del PSP se han ventilado infinidades de acusaciones. Hasta se podría oficializar cada una de ellas en el marco de las normas de guerra de las tribus: desde la denuncia de Petra Santos y su acusación de que la quisieron sobornar del gobierno, hasta el voto titubeante de los legisladores Reynaldo Millán y Juan Manuel Sauceda, quienes primero dijeron que sí al PSP, pero desde el Comité Ejecutivo Nacional los obligaron a no aprobar la propuesta boursista. Para salvar su compromiso con el gobierno, los diputados no asistieron a la sesión en que se votó el plan, pero dejaban al PRI y a Mónico Félix del PT a mayoritear a los diputados del PAN.
De acuerdo a una recaudación de entrevistas entre perredistas, se habla que el punto del PSP fue tratado en las reuniones de la dirigencia estatal del PRD. En esa instancia participan representantes de las tribus perredistas.
El canto de las sirenas convenció a la dirigencia perredista y acordaron proponer que su voto a favor fuera a cambio del 13 por ciento de los recursos que se invertirían en este programa, en el que se habla de un universo de 4 mil millones de pesos.
En ese acuerdo de la dirigencia estatal, participaron los representantes de las tribus de mayor influencia partidista. Desde Carlos Navarro, Reynaldo Millán, Petra Santos y otros de la dirigencia perredista. El argumento que diseñaron fue que ese porcentaje es el mismo que el PRD obtuvo en las elecciones pasadas.
Sin embargo, llegó la reunión de la dirigencia nacional del PRD, donde se adoptó la resolución de exigirles a los diputados locales sonorense de no aprobar el PSP. Este punto lo impulsó Jesús Zambrano y Carlos Navarro. Y Petra Santos se lanzó contra sus correligionarios y los denunció como colaboracionistas del gobierno de Bours.
Juan Manuel Sauceda y Reynaldo Millán, de la misma tribu comandada por el mismo Millán, decidieron sortear esta aventura evadiendo su obligación de asistir a todas las sesiones del Congreso del Estado.
Sin embargo, los legisladores del PAN supieron colocar mediáticamente a la fracción perredista: se abstuvieron de asistir a las sesiones legislativas hasta que se presentaran los diputados Reynaldo Millán y Juan Manuel Sauceda.
El vacío que dejaron los dos legisladores del PRD fue elocuente, pero sortearon la situación y el PSP se aprobó.
La izquierda plurinominal
Jorge Taddei Bringas, ex candidato a alcalde de Hermosillo por el PRD, consideró que los pleitos de las tribus del PRD es protagonizada por la Izquierda Plurinominal, la que pelea por la interlocución con el gobierno, que vive de los recursos y que se conforma con ser diputados plurinominales.
Entrevistado sobre los resultados electorales del PRD, Taddei Bringas dijo: “es la izquierda que busca el segundo y tercer lugar en las elecciones, los plurinominales, los que están asustados por el acercamiento de activistas sociales que ha tenido el partido a raíz de lo movimientos de la resistencia civil pacífica”.
Los casos actuales que evidencian a esa izquierda plurinominal –dijo- es la aprobación del PSP y el Proyecto Cultural Musas. Es un triste ejemplo de esta práctica que aleja y enfrenta al PRD con los movimientos sociales.
En el debate que protagonizaron los candidatos a presidente estatal del PRD, los mismos aspirantes se encargaron de mostrar el cobre de cada una de las tribus que existen en este partido.
Las denuncias fueron elocuentes:
La que más se mencionó, porque el asunto estaba como pan recién salido del horno, fue el caso del voto de la regidora del PRD, Dorotea Razcón Gámzéz, para darle luz verde a la construcción del proyecto cultural Musas en el Parque Villa de Seris.
Entre la gente que asistió al debate se señaló que quien se encuentra detrás de este voto de Dorotea es el mismo Diablo Millán.
Fue un duro golpe a los ciudadanos que se vienen manifestando por la defensa de este pulmón de la ciudad.
Se cuestionó el famoso caso del voto de los diputados del PRD, con excepción de Petra Santos, a favor del Plan Sonora Proyecta, que es interpretado como una sumisión de la legislatura del sol azteca hacia el gobierno de José Eduardo Robinson Bours.
Las acusaciones se explayaron como si fuera semana santa: Al jefe de la tribu de los Diablos, el diputado Reynaldo Millán, lo sacaron a flote por su complicidad gubernamental. No sólo ha sido el PSP, también se encuentra el programa Pasos, donde salió a relucir que los primeros que se pusieron la camisa roja fueron los diablos, empezando con su hermano, quienes son promotores de esta idea boursista. Obviamente, la acusación no era por el simple trabajo, sino por los recursos que han logrado manejar para beneficio de su gente.
A los diputados, encabezados por los diablos (Reynaldo Millán y Juan Manuel Sauceda), se les cuestionó el uso de programas de gobierno, la entrega de despensas gubernamentales para manejar recursos y utilizar a la gente políticamente.
Esa denuncia salió a relucir en las elecciones que celebraron los perredistas en Sonora, donde ganó el candidato de la tribu de los Diablos, Jesús Bustamante Machado. Se acusó a la diputada Petra Santos de entregar despensas en San Luis Río Colorado, a Jesús Bustamante porque la regidora perredista Dorotea Razcón utilizó despensas para apoyarlo en la Costa de Hermosillo. A José Celaya se le ventiló también el uso de este recurso con apoyo del presidente municipal de Santa Ana. Todos se rascaron con sus uñas. Y muchas de ellas estaban muy largas.
La marca del Diablo
A principios de este año se publicó en Dossier Politico una evidencia de la marca de Reynaldo Millán: la propiedad de un rancho del legislador y jefe del grupo de los diablos.
Esto salió a relucir en un artículo publicado acerca de un supuesto mal uso de una máquina caterpila. Se dijo que el Diablo Millán estaba usufructuando ese tractor en un rancho que compró. No se dijo el rumbo y su nombre, pero por señalamientos de perredistas, se encuentra rumbo a la carretera de Hermosillo a Sahuaripa, dando vuelta por el camino que llega hasta Tecoripa.
El caso es que Reynaldo Millán no tenía este rancho antes de ser diputado. Hoy lo tiene y la pregunta es ¿de dónde se hizo mulas el diablo?
La principal respuesta sospechosa que se manifiesta al interior del PRD, es por los recursos que recibe por su colaboración con el gobierno de Bours, este hecho marca una diferencia en la política perredista: ya no esperan concluir su mandato los diputados plurinominales, como lo hicieron los legisladores anteriores, para recibir y utilizar los beneficios del gobierno en turno, por los favores otorgados.
La interlocución con el gobierno
El fondo de la crisis del PRD es el pleito entre las tribus. Pero la causa fundamental de este pleito irreconciliable es la pugna por ser el interlocutor de este partido, con el gobierno del estado. Ello ha significado favores, recursos y sobre todo, un cambio de vida para los perredistas que han ocupado estos cargos y que son las cabezas de las diferentes tribus.
Los principales actores de estas pugnas, vienen desde Clemente Ávila Godoy, pasando por la pugna entre Carlos Navarro López y Juan Manuel Ávila Félix, y llega hasta la actualidad donde el grupo de Nueva Izquierda se encuentra dividida entre los Diablos y los “Navarros”.
Las negociaciones del PSP
Del PSP se han ventilado infinidades de acusaciones. Hasta se podría oficializar cada una de ellas en el marco de las normas de guerra de las tribus: desde la denuncia de Petra Santos y su acusación de que la quisieron sobornar del gobierno, hasta el voto titubeante de los legisladores Reynaldo Millán y Juan Manuel Sauceda, quienes primero dijeron que sí al PSP, pero desde el Comité Ejecutivo Nacional los obligaron a no aprobar la propuesta boursista. Para salvar su compromiso con el gobierno, los diputados no asistieron a la sesión en que se votó el plan, pero dejaban al PRI y a Mónico Félix del PT a mayoritear a los diputados del PAN.
De acuerdo a una recaudación de entrevistas entre perredistas, se habla que el punto del PSP fue tratado en las reuniones de la dirigencia estatal del PRD. En esa instancia participan representantes de las tribus perredistas.
El canto de las sirenas convenció a la dirigencia perredista y acordaron proponer que su voto a favor fuera a cambio del 13 por ciento de los recursos que se invertirían en este programa, en el que se habla de un universo de 4 mil millones de pesos.
En ese acuerdo de la dirigencia estatal, participaron los representantes de las tribus de mayor influencia partidista. Desde Carlos Navarro, Reynaldo Millán, Petra Santos y otros de la dirigencia perredista. El argumento que diseñaron fue que ese porcentaje es el mismo que el PRD obtuvo en las elecciones pasadas.
Sin embargo, llegó la reunión de la dirigencia nacional del PRD, donde se adoptó la resolución de exigirles a los diputados locales sonorense de no aprobar el PSP. Este punto lo impulsó Jesús Zambrano y Carlos Navarro. Y Petra Santos se lanzó contra sus correligionarios y los denunció como colaboracionistas del gobierno de Bours.
Juan Manuel Sauceda y Reynaldo Millán, de la misma tribu comandada por el mismo Millán, decidieron sortear esta aventura evadiendo su obligación de asistir a todas las sesiones del Congreso del Estado.
Sin embargo, los legisladores del PAN supieron colocar mediáticamente a la fracción perredista: se abstuvieron de asistir a las sesiones legislativas hasta que se presentaran los diputados Reynaldo Millán y Juan Manuel Sauceda.
El vacío que dejaron los dos legisladores del PRD fue elocuente, pero sortearon la situación y el PSP se aprobó.
La izquierda plurinominal
Jorge Taddei Bringas, ex candidato a alcalde de Hermosillo por el PRD, consideró que los pleitos de las tribus del PRD es protagonizada por la Izquierda Plurinominal, la que pelea por la interlocución con el gobierno, que vive de los recursos y que se conforma con ser diputados plurinominales.
Entrevistado sobre los resultados electorales del PRD, Taddei Bringas dijo: “es la izquierda que busca el segundo y tercer lugar en las elecciones, los plurinominales, los que están asustados por el acercamiento de activistas sociales que ha tenido el partido a raíz de lo movimientos de la resistencia civil pacífica”.
Los casos actuales que evidencian a esa izquierda plurinominal –dijo- es la aprobación del PSP y el Proyecto Cultural Musas. Es un triste ejemplo de esta práctica que aleja y enfrenta al PRD con los movimientos sociales.
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